
Cada persona tiene un
destino pautado con altos, bajos y
cambios inesperados; pero al final de cuentas, ahí está marcado. Lo que hacemos
o no hacemos tiene mucho que ver. Esas decisiones diarias van abriendo o
cerrando los caminos. Las actitudes también tienen importancia porque
establecen el ritmo del progreso del espíritu.
Cada día que tu
actitud sea positiva, digna y bien intencionada. Que tus pies se dirijan hacia
la verdad. Que la armonía...